17 julio, 2018 20:54

Seis familias quedaron en la calle por el cierre de un reconocido comercio de Chajarí

17th julio, 2018, 8:54 PMLa economía doméstica, en general, sigue en caída libre, particularmente la variable del consumo interno, que lamentablemente de un tiempo a esta parte ha disminuido ostensiblemente, lo que hace que las empresas revean sus emplazamientos en diversos puntos de la región. A esto se suma el desmesurado aumento de los servicios […]

La economía doméstica, en general, sigue en caída libre, particularmente la variable del consumo interno, que lamentablemente de un tiempo a esta parte ha disminuido ostensiblemente, lo que hace que las empresas revean sus emplazamientos en diversos puntos de la región.

sensei

A esto se suma el desmesurado aumento de los servicios públicos, alquileres e impuestos que han aumentado indirectamente proporcionales a los ingresos en caja.

En este caso la firma Sensei, propiedad de la firma Schejter y Schejter, que el pasado 5 agosto de 2016 se instalaron con una sucursal en Chajarí, es decir a casi de cumplir 2 años, cierra sus actividades y al decir de una fuente inobjetable la razón es “para que esta economía no nos arrastre”, aunque todavía no hay ningún comunicado oficial de la firma al respecto.

La decisión fue rápida, sobre el mediodía se comunicó a los empleados que la Sucursal cerraba sus puertas. En la actualidad trabajaban 6 empleados, es decir 6 familias, que hoy quedaron en la calle, si bien hay compromiso de la empresa de reubicar a 3.

La situación de esta cadena de estos electrodomésticos se suma a la situación en general del comercio chajariense. Días pasados una importante empresa de colchones realizó un achicamiento en su personal, los galpones de empaque muchos de ellos no iniciaron la temporada, aserraderos que trabajan a mitad de capacidad instalada y otros que directamente han cerrado sus puertas, conforman una situación delicada y difícil para la economía regional.

Un poco de historia

Era 1960, tres comerciantes instalaban una mueblería en Curuzú Cuatiá, a la que visitaban mensualmente, mientras un encargado local actuaba como Gerente.

En 1968 necesitan un administrativo, en Buenos Aires y contratan a Isidoro Schejter, por entonces con 27 años.

Al poco tiempo deciden abrir una similar en Mercedes, también Corrientes y para esta incorporan a Rebeca Sapir, esposa de Isidoro.

El negocio de Curuzú dejó de producir ganancias; comprueban que el encargado trabajaba para él, con lo de ellos, tanto que abre una competencia (poco le duro). Es cuando plantean a Isidoro que “debe pasar a ser socio”.

La pareja sale a pedir prestado al par que buscan encargado para el reemplazo. La cosa funcionó, Isidoro impulsa y abren varias sucursales.

Los comerciantes se fueron retirando, edad de por medio. A mediados de los 70 la economía correntina está en retroceso, una vaca valía lo que un par de zapatos, decide liquidar y se instala con un negocio de muebles de estilo y carpintería en Buenos Aires.

A los pocos años, quien ingreso como encargado reemplazante y mantenía una mueblería en Paso de los Libres, lo invita a volver para ayudarlo a dirigir el negocio. Acuerdan. Y la pareja Schejter decide radicarse en la Provincia. Esencial.

Lentamente, con firmeza, se expande una segunda cadena de negocios, era el año 1987. Se reinvertía toda la utilidad. Soportaron las crisis, la del Tequila, 1994 y tantas, que los convierten en expertos, que no es lo mismo que ser dueño de la verdad. Y mucho estudio, lecturas y cursos. En 1997 se crea el Grupo Márquez, del que Isidoro es socio fundador.

En 2008, como consecuencia de la propia evolución, deciden retirarse para crear identidad propia. Nace la marca SENSEI.

Fuente: Tal Cual