26 noviembre, 2018 11:01

OPINIÓN: De los argentinos y de los dirigentes

  • Por Abelarda.

    El pueblo argentino ha sido ejemplo de mesura, responsabilidad y solidaridad en el mundo. Lo hemos demostrado en las 60 mil personas que observaron el super clásico en la cancha de Boca; que bien sabemos no está preparada para semejante espectáculo. Así también hicieron honor de eso, los 80 mil que ingresaron dos veces a la cancha de River y se tuvieron que ir luego de ser rehenes – durante horas de negociaciones – que nada tenían que ver con el fútbol.

    Ejemplo de ello fueron los millones de compatriotas que acompañaron la caminata por Avenida de Mayo, cuando fue el desfile de media docena de presidentes latinoamericanos, en los festejos de los 200 años de nuestra independencia. No hubo un solo altercado, y sin tanta presencia – torpe y provocativa – de las fuerzas de seguridad.

    Por todo ello, ante todo, surge gritar: «Al gran Pueblo argentino Salud». Para poner las cosas y los responsables en su verdadero lugar, ya que despierta mucha indignación oír hablar de país «bananero», o «de cuarta»; máxime cuando esto es repetido por los propios argentinos que se autodenigran.

    Sabido es que la principal estrategia de los gobiernos neoliberales es justamente bajar la unidad y autoestima de los «conciudadanos»; y hasta volverlos unos contra otros.

    Todo a raíz de la gran mentira e hipocresía de instalar la fácil – y liviana – idea de que «inadaptados tiran piedras» porque «son argentinos»; y como tales, seres inferiores que no cuenten con la supuesta madurez de europeos o yanquis.

    Mucho más aún indigna cuando se estudia que los verdaderos culpables del desastre del súperclásico fueron un puñado de dirigente deportivos – y políticos corruptos – no aptos para el lugar que ocupan. Y esto por qué ya está demostrado o investigado que:

    – No se realizó «inteligencia» sobre la reconocida barra brava «los borrachos del tablón». Por lo menos para saber su ubicación, máxime cuando se sabía que una importante facción no iba a entrar, luego de los públicos hechos generados a raíz del allanamiento que desbarató a la banda integrada por dos barras que falsificaban y revendían entradas originales, en momento que va contaban con 7 millones de pesos en efectivo en su poder.

    – No se acompañó a River a la cancha de Boca, ni a Boca con mayor prudencia y prevención que lo habitual.

    – No se usó el helicóptero, que permite adelantarse a imprevistos o emboscada en el recorrido del micro.

    – No se usaron las vallas elevadas de madera, que normalmente se usa para impedir agresiones a los micros visitantes.

    – No se generaron los anillos de seguridad propios de un partido de la relevancia internacional como el que se enfrentaba. Testigos dan cuenta de haber «área verde» y de haber atravesado hasta tres veces controles sin mostrar entradas, mi nombre o documento.

    – Se produjo, o se permitió, las típicas avalanchas organizadas para ingresar en estampida a la cancha.

    Por todo ello, también debemos gritar «basta de culparnos, o de inculparnos». «Basta de dirigentes de cuarta, renuncia inmediata de los responsables de seguridad, basta de tanta mentira e hipocresía».