18 abril, 2019 12:35

Argentina: reprobada en libertad de expresión

Reporteros Sin Fronteras (RSF) presentó un informe sobre la libertad de expresión en el mundo, en el que Argentina cayó cinco posiciones en el ranking (del puesto 52 al 57), ubicada como un país con “problemas notables” para que sus periodistas puedan ejercer su profesión. Mauricio Macri celebró que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) (que nuclea a las principales empresas mediáticas del país) sostuviera que en el país “rige una amplia libertad de expresión y de prensa”.

El Centro de Producciones Radiofónicas (CPR) había denunciado que “en la Argentina actual hay personas procesadas por transmitir y muertas por protestar”.

El “Monitoreo de la Propiedad de los Medios” presentado por Tiempo Argentino y RSF América Latina sostiene que “las presiones económicas y la concentración de la propiedad pueden limitar la capacidad del periodismo”.

En el informe presentado este jueves en París de la organización internacional Argentina bajó su status del puesto 52 al 57, y quedó ubicada en el rango de países con “problemas notables” para que sus periodistas puedan ejercer su profesión. Mirando su evolución en los últimos seis años, Argentina en el 2013 estaba en el puesto 50; en el 2014, en el puesto 55; en 2015, en el 57; en el 2016, en el 54; en la 2017, en el 50; en el 2018, en el 52; y ahora en el puesto 57.

De esta manera, el informe de RSF choca con la celebración del presidente Mauricio Macri, que hace poco celebró en su cuenta de Twitter la declaración de la Sociedad Interamericana de prensa (SIP), que sostiene que en Argentina “rige una amplia libertad de expresión y de prensa”. La SIP, cuyo vocero en Argentina es Daniel Dessein, referente de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y accionista de la Gaceta de Tucumán, representa a las principales empresas de medios del país, muchas de ellas beneficiadas por la gestión de Cambiemos.

En el marco del informe presentado en París, el Secretario General de RSF, Christophe Deloire, señaló también con alarma que “el número de países que se consideran seguros, donde periodistas pueden ejercer su profesión de manera segura, se continúa achicando”. Y agregó que “hay un clima de miedo que puede fomentar la autocensura”.